Mi experiencia en Guanajuato México fue magnifica. Viví con una familia mexicana, asistí a la Universidad de Guanajuato y experimenté la cultura. Quiero que esta página sea una expresión detallada de mi experiencia en la ciudad “donde la rana canta.”


Guanajuato es una ciudad muy histórica con respeto de la cultura y la gente. Es rica con sus museos de todas tipos, existen museos del arte y de la historia. Hay minas de plata por todo el valle. Entonces, los anillos, los collares, y muchas otras joyas son baratas allí. También, es una ciudad muy atractiva y segura. Nunca me sentí incomodo con la gente durante los días o las noches. Si quieres usar la transportación publica es muy fácil y barato. Un Taxi solamente cuesta veinte pesos (mas o menos $2.00US) al centro, y el camión (autobús) cuesta cincuenta pesetas. Guanajuato tiene un sistema comprensivo de túneles debajo de la ciudad para los coches, los taxis y los camiones.

Viví con la familia más amable de Guanajuato. Mi mamá fue una mujer cariñosa, y a mi y a los otros huéspedes ella abrió sus brazos. La familia vivía en el primer piso, y nosotros teníamos todo el segundo piso y el techo. Tuve un cuarto muy cómodo, con una vista a La Escuela Normal enfrente de mi terraza. El tiempo en Guanajuato en junio es perfecto, hace calor durante el día, y hace viento fresco en las noches. Entonces, la puerta de mi terraza siempre estaba abierta. Pero, a veces los gatos de la calle me visitaron. Nuestra sala era compartida con todos los huéspedes y fue un lugar privado para mirar la tele, estudiar o solamente descansar.

Mi familia fue fantástica, no hay palabras para describir el amor de la casa. Viví con Carmen (mi madre), Carolina (la hija de Carmen), y Pamela (la hija de Carolina.) Carmen también tiene tres hijas más: Gabriela, Magdalena, y Pati. Y no puedo olvidar a Lupe, una amiga de Carmen, que preparaba el almuerzo y limpiaba nuestros cuartos. Fue una casa “típica” con respeto a la importancia de la familia en la vida diaria. Todavía uso el correo electrónico para escribir los e-mails y a comunicar con ellas.


La comida de Guanajuato es tan sabrosa como saludable. La carne, los huevos, el queso, los vegetales, y mucho más eran frescos cada día del mercado. Un desayuno típico incluía huevos, salsa, fruta tropical, pan tostado, y siempre jugo de naranja fresco. En México, el almuerzo es la comida a las dos o las tres (después de las clases); debe ser la mas grande. Una comida típica con la familia duraba una hora y media. Nosotros tomamos sopa, (generalmente de vegetal o pollo) las tortillas, la carne preparada de una manera diferente casi cada día, siempre el pastel, y más que no Coca-cola para tomar. Y más importante siempre había un rato para descansar después. La cena era muy diferente de los EE.UU. porque consistía en solamente pan tostado, el té y a veces carne y tortillas.
La experiencia estudiantil fue muy buena, tomé las clases avanzadas con profesores muy amistosos. Las clases incluidas en el programa del verano son una hora de gramática, una hora de la historia de México, una hora de literatura, y una hora de conversación diaria. La parte más difícil del día fue subir la escalera cada mañana. Los profesores enseñaron las temas en una manera muy interesante, y aprendí mucho en sólo cuatro semanas. Recomiendo este programa a cualquier persona que quiera una experiencia extranjera pero no tiene mucho tiempo o dinero.

Junto con los requisitos, La Universidad de Guanajuato ofrece clases en la tarde, como el baile, textiles y una clase de cocina. Decidí participar en las clases de cocina y textiles. La clase de textiles fue un poquito aburrido (para mí) pero la profesora fue muy divertida. Siempre nos encontrábamos en lugares diferentes, como museos de arte y plazas de baile. Entonces la clase fue interesante, pero el trabajo... no. También participé en las clases de cocina. Y la comida estuvo deliciosa. Aprendí recetas nuevas y las he cocinado aquí para mi familia y mis amigos. Recomiendo, sin duda, esta clase extra.


La escuela coordinó cuatro excursiones dentro y afuera de la ciudad. El primer fin de semana hicimos una excursión de la ciudad, mercados, y lugares históricos. El segundo fin de semana visitamos el museo de las momias, una iglesia, las minas de plata, y finalmente un museo de la inquisición Española. La tercera fue la mas interesante a mí. Visitamos Paricutin, un volcán. Este viaje incluye tres horas por caballo al volcán, subiendo a píe, tres horas en la lluvia para regresar y un dolor de cuerpo al día siguiente. Pero fue la experiencia de una vida. La tranquilidad, y la fuerza del volcán y la naturaleza fueron impresionantes. Seguramente valió la pena.

En lugar de la excursión a Teotihuacán algunos de mi grupo decidimos viajar a Puerto Vallarta para unos días de vacaciones. Tomamos un autobús muy elegante, de verdad: se llama Primera Plus. El viaje duró ocho horas, pero fue muy cómodo, y sirvieron los sándwiches y refrescos. También mostraron películas, fue muy bien. Claro, la mejor parte fue en Puerto Vallarta. Nos quedamos en el Hotel San Marino Plaza donde todo era incluido. Nos bronceamos en la playa. Tomamos cervezas en Señor Frogs y The Zoo. Compramos cositas en los mercados. Y pasamos unas vacaciones divertidas, relejadas y baratas.
